Mi querida cama era muy baja y he tenido que cambiarla por otra nueva, la verdad es que cuando se la llevó un compañero del Sr Consorte para su piso me dio mucha lástima y casi diría que se me hizo un nudo en el estómago del aprecio que le había tomado :)
Cuando vinieron los operarios a montar tuve una conversación de lo más surrealista con uno de ellos, ya no necesito subirme al metro para tener este tipo de experiencias. Ahí va:
Yo: Buenos días.
Montador: Andá, estás embarazada!!! (y cara de asombro)
Yo: El dormitorio está tras la puerta del fondo, ¿necesitan algo?
M: ¿Y de cuánto estás?
Yo: De cinco meses y medio, ¿tardarán mucho en montar el canapé? (y amparándome a todo lo conocido para que empezara de una vez)
M: pues no estás gorda, traes un niño muy pequeño.
Yo: (me repito a mi misma: no digas nada, sé educada que todavía no han montado nada y SOBRETODO no le digas que parece que lleve trillizos). Perdón ¿como ha dicho?
M: en mi país (cualquiera de Sudamérica, no me molesté en pregunatrle) las mujeres se ponen más gordas para traer niños sanos y grandes y tú no estás gorda.
Yo: Bueno, gracias por su opinión, cuándo puede empezar a montar el canapé? (te digo yo donde te puedes ir con tus opiniones)
M: no se ponga así, ahora empezamos.
Yo: Gracias (no me pongo de ninguna manera, eres tú el puñetero maleducado)
....
Cuando han acabado de montar la nueva cama:
M: señora hemos acabado, no se olvide de comer más que no la he visto comer nada y eso no es buena señal.
Yo:?!?!?!?!?!?!?!?!?!
M: hasta luego señora.
Yo: hasta luego y gracias (y por mi como si no te veo más)
Y yo me pregunto: por qué la genet se mete dónde no la llaman?? Debe ser el carácter reservado de la zona, porque sinó no me lo explico.